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Cajas sensoriales para Halloween

¿Buscas actividades de Halloween para niños de preescolar? Os traemos una propuesta muy divertida que puedes hacer tanto con niños de preescolar o incluso para bebés de 1 a 2 años.

Realizaremos junto a nuestros peques una actividad sensorial con elementos “terroríficos” y hojas secas. Esta caja sensorial estimula el sentido de la vista, el sentido del tacto y el oído, y podemos adaptarla a las diferentes etapas evolutivas.

 

Cajas sensoriales para Halloween

¿Cómo? Con los bebés de 1 a 2 años trabajaremos aspectos puramente sensoriales, con los niños más mayores comenzaremos a “verbalizar” las experiencias, dándole nombre a lo que vemos, tocamos y oímos.

Veréis que es una actividad que no cuesta nada de preparar, ya que utilizaremos cositas que tenemos por casa y que podemos encontrar fácil en nuestro entorno.

¿Nos ponemos manos a la obra?

Caja sensorial para Halloween

Caja sensorial Halloween

Materiales necesarios

  • 1 Caja de plástico o de cartón
  • Bastantes hojas secas de diferentes tamaños
  • Todo tipo de objetos de Halloween (vigilando que no sean objetos pequeños que el bebé se pueda tragar)

Paso a paso

  1. Lo primero es recoger unas cuantas hoas secas, así que saldremos a pasear por algún parque donde haya hojas caídas, (ahora en otoño es fácil de encontrar). Si tu niño o niña ya empieza a caminar podrá colaborar en esta actividad y además se divertirá.
  2. Luego ya en casa preparamos una gran caja y meteremos dentro todas las hojas secas. Tratad de incluir hojas secas de diferentes tamaños y colores. También podéis incluir hojas que estén bien sequitas y crujan al tocarlas, y otras más verdes que sean más suaves y flexibles
  3. Después añadiremos todos los juguetes de halloween que hayamos recopilado y los enterraremos dentro de las hojas. Incluid elementos de diferentes tamaños, colores, formas y también texturas. Por ejemplo: arañas de plástico, fantasmas de fieltro, pelotitas lisas pintadas como ojos e insectos rugosos o ásperos.
  4. Ahora es tiempo de diversión! remover y remover para encontrar tesoros escondidos entre las hojas

Quién puede hacer esta actividad sensorial

Esta actividad para bebés y niños de preescolar se puede hacer con peques de diferentes edades:

  • a partir de 1 año: Los bebés se sientan solos y son capaces de hacer movimientos controlados con sus manos. Dejadles experimentar removiendo entre las hojas, cogiendo los objetos, inclusive metiéndose ellos mismos dentro de la caja. Estimuladles para que aprieten las hojas para escuchar el crujido, utilizad juguetes que hagan ruido, incluid también elementos con diferentes texturas.
  • preescolar (3-5 años): en esta etapa podemos ir dando nombre a todas las sensaciones que nos regala nuestra caja sensorial. ¿De qué color es esta hoja? ¿Es suavecita o crujiente? ¿Qué juguete es más pesado? ¿Cuál es más grande?

Para qué sirve esta actividad sensorial

La caja sensorial para Halloween estimula principalmente la motricidad gruesa y fina, el sentido del tacto, el del oído y el de la vista. Los bebés de 1 a 2 años experimentarán tocando las diferentes texturas, estimulando el sentido del tacto. Los diferentes colores y formas estimularán su vista, y los sonidos que producen las hojas al removerlas el sentido del oído. Además, removiendo entre las hojas para encontrar los objetos escondidos, desarrollarán la motricidad.

Los niños de preescolar también estimularán los sentidos del mismo modo que los pequeñitos, pero con ellos podemos comenzar a verbalizar y dar nombre a las cosas y las sensaciones. A través de preguntas podemos guiarles a descubrir las diferencias entre las diferentes texturas (suave o áspero, liso o rugoso, etc); las formas y los tamaños (grande o pequeño, largo o ancho, formas geométricas, etc.); los colores; los sonidos, etc.

Consejos prácticos:

  • Los bebés deben estar siempre supervisados por un adulto en cualquier actividad
  • Para evitar riesgo de atragantamiento tened en cuenta la edad de vuestro niño al escoger los objetos: los niños pequeños se llevan las cosas a la boca, usad solo cosas grandes.
  • Podéis aprovechar la actividad para contar historias de miedo, usando los juguetes que vamos encontrando como personajes.