
¿Habéis escuchado hablar de Heurística? Es una palabra griega que significa «descubrir». De hecho, el juego heurístico consiste justamente en la experimentación a través de los sentidos, un modo de resolver un «problema» mediante la experiencia y la observación.
Hoy vamos a hacer un juego heurístico con elementos naturales, más otro tipo de elementos que veremos a continuación, que enriquecerán el juego. Se trata, como habréis ya comprendido, de una actividad sensorial que puede realizarse con los niños a partir de 1 año.
Materiales necesarios
- Elementos de la naturaleza: hojas, ramas, cortezas, piñas, flores, frutos, plumas, conchas marinas, piedras, frutos secos, etc
- Elementos confeccionados: anillas de plástico, metal o madera; pinzas de la ropa; pelotitas; pequeños envases plásticos, etc.
- Elementos de materiales naturales: rollos de papel, retales de tela, pompones de lana, cintas, utensilios de cocina de metal, etc.
- Recipientes marcados con los objetos que deberán contener (naturaleza, madera, metal, etc) para la clasificación final
Procurad que haya un buen número de elementos diferentes, como mínimo 10.

Paso a paso
- Preparamos el material y el ambiente para la actividad. Ponemos todos los objetos al alcance de los peques, sin otros objetos ajenos a la actividad que puedan distraerles.
- Dejamos que los niños jueguen y exploren libremente con los objetos: ellos manipulan, apilan, abren y cierran, construyen, hacen rodar, observan, llenan y vacían, etc. Esta actividad no tiene una duración definida, terminará cuando los niños pierdan el interés. No debemos intervenir más que para evitar posibles problemas, como que el peque pueda lastimarse o llevarse algo a la boca.
- Una vez que la fase de experimentación se ha acabado, vamos a ordenar los objetos clasificándolos, en los recipientes correspondientes.
Quién puede hacer esta actividad
- Niños a partir de 1 año: el único requisito es que los peques se puedan mover libremente (caminando o gateando) sin ayuda. Con los más pequeños hay que estar atentos a que no se lleven nada a la boca o puedan lastimarse con un movimiento brusco de los objetos que tienen en la mano.
Para qué sirve esta actividad
El juego heurístico estimula la percepción sensorial, la comprensión y reconocimiento del mundo que nos rodea a través de los sentidos. Además desarrolla sus habilidades motorias (cojo los objetos, los manipulo, los apilo, los pongo en equilibrio, etc) y cognitivas: comprender las relaciones de acción-reacción (si hago esto sucede esto otro), resolver pequeños desafíos, estimulan el pensamiento lógico.
También desarrolla la creatividad, gracias a la total libertad de hacer y deshacer a gusto; si juegan en grupo, se estimulan las habilidades sociales (compartir, respetar turnos, etc). Otro factor a tener en cuenta es que este tipo de juegos con objetos de uso cotidiano brindan la posibilidad de jugar tranquilos, sin la constante estimulación que suelen producir los juguetes comprados con luces, sonidos, música, colores, etc.
